El acabado antihuellas se ha convertido en un argumento clave en superficies decorativas para puertas, mobiliario y panelado, especialmente en tonos oscuros y acabados supermates. Pero cuando esas superficies pasan del showroom al uso real, surgen las dudas: ¿hasta qué punto evita las huellas?, ¿cómo se limpia?, ¿qué mantenimiento requiere?
Responder a estas preguntas con realismo es fundamental para acertar en la elección del material, evitar errores de especificación y garantizar una buena experiencia a lo largo del tiempo. Porque un acabado antihuellas bien entendido no promete imposibles, pero sí ofrece una mejora clara y medible en el día a día.
Desde un punto de vista técnico, un acabado antihuellas es un tratamiento diseñado para reducir la visibilidad de huellas dactilares, grasa y marcas de uso, facilitando su eliminación durante la limpieza habitual.
En superficies decorativas, este comportamiento se consigue mediante:
En el papel decorativo Silky de Lamidecor, estos elementos se combinan para ofrecer una superficie homogénea, con tacto sedoso y comportamiento estable en aplicaciones exigentes.
Conviene aclararlo desde el inicio: antihuellas no significa ausencia total de marcas, sino menor visibilidad y mayor facilidad de limpieza.
El efecto de un acabado antihuellas no depende solo del material. Existen variables externas que influyen directamente en cómo se percibe la superficie:
La grasa natural de la piel varía entre personas y momentos del día. La iluminación, especialmente la luz rasante, puede resaltar marcas que apenas se aprecian en condiciones normales. Y el tipo de uso marca la diferencia: una puerta de paso, un frente de mueble o un panel decorativo no tienen el mismo nivel de contacto ni de exigencia.
Por eso, al evaluar una superficie con acabado antihuellas, es esencial hacerlo en un contexto lo más cercano posible al uso real.
El mantenimiento correcto es parte esencial del rendimiento de una superficie con acabado antihuellas. No requiere procesos complejos, pero sí evitar prácticas que puedan deteriorar el tratamiento superficial.
Para superficies como Silky, se recomienda:
Debe evitarse el uso de productos abrasivos, disolventes o alcoholes agresivos, ya que pueden alterar el acabado y reducir su eficacia con el tiempo. Una limpieza suave y regular mantiene la uniformidad visual y el tacto original de la superficie.
Muchas incidencias asociadas al acabado antihuellas no están relacionadas con el material, sino con expectativas poco realistas o una mala gestión del producto.
Entre los errores más comunes se encuentran:
Anticipar estos puntos desde la fase de especificación reduce reclamaciones y mejora la percepción de calidad.
¿Funciona un acabado antihuellas en negro mate?
Sí. De hecho, es en los negros supermates donde el acabado antihuellas marca mayor diferencia frente a superficies convencionales, aunque la iluminación y el uso siguen influyendo en la percepción.

¿Qué productos de limpieza debo evitar?
Disolventes, alcoholes fuertes, estropajos y productos abrasivos. No mejoran la limpieza y pueden dañar el tratamiento antihuellas.
¿Cómo testear un acabado antihuellas en un showroom?
Manipulando la muestra con la mano, observándola bajo luz rasante y limpiándola con un paño suave para comprobar la facilidad de mantenimiento y la recuperación visual.
Un acabado antihuellas bien especificado no busca prometer superficies perfectas, sino superficies coherentes con su uso. Cuando se entiende cómo funciona, cómo se limpia y qué se puede esperar de él, el resultado es una superficie decorativa más estable, más fácil de mantener y más satisfactoria a largo plazo.
¿Te gustaría ver cómo se comporta un acabado antihuellas en el día a día?
Conoce Silky, el papel decorativo antihuellas de Lamidecor, y descubre todo su potencial en tus proyectos.
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La selección entre LPL, CPL y HPL marca el rendimiento final de un panel o componente decorativo. Aunque todos pertenecen a la familia de los laminados, sus procesos productivos dan lugar a materiales con comportamientos distintos ante el desgaste, la humedad y la estabilidad dimensional. Conocer estas diferencias permite especificar cada uno con precisión según el nivel de exigencia del proyecto.
Un laminado es el resultado de combinar papeles decorativos, resinas termoendurecibles y presión controlada para obtener una superficie resistente, estable y visualmente uniforme. La forma en la que se aplican la presión y el calor —directa, continua o de alta presión— determina propiedades esenciales como la durabilidad, el tacto, la flexibilidad y el nivel de inversión necesario.
El LPL (Low Pressure Laminate) se obtiene mediante prensado directo del papel decorativo impregnado con resinas melamínicas sobre un tablero, normalmente MDF o aglomerado.
Aplicaciones habituales: mobiliario doméstico, frentes de armario, módulos interiores y proyectos donde el presupuesto y la rotación de tendencias son factores clave.
El CPL (Continuous Pressed Laminate) se produce en líneas de prensado continuo a partir de papeles impregnados en resinas termoendurecibles. El resultado es un laminado en bobina con buena resistencia superficial y una flexibilidad que facilita el recubrimiento de piezas curvas, molduras y perfiles.
Aplicaciones habituales: puertas interiores, molduras, perfiles, mobiliario técnico y elementos sometidos a uso frecuente sin llegar a las exigencias del entorno contract (restauración , hostelería…).
El HPL (High Pressure Laminate) se fabrica superponiendo varias capas kraft impregnadas en resinas fenólicas, un papel decorativo y un overlay protector. Todo el conjunto se somete a altas presiones y temperaturas, generando un material compacto con prestaciones superiores.
Aplicaciones habituales: superficies horizontales, hostelería, retail, zonas sanitarias, encimeras y proyectos donde la longevidad del acabado es prioritaria.
| Criterio | LPL | CPL | HPL |
| Resistencia superficial | Básica | Media-Alta | Alta |
| Flexibilidad | Media | Alta | Baja |
| Durabilidad | Estándar | Alta | Alta |
| Usos (superficie) | Plana y curva | Plana y curva | Plana |
¿Cuál dura más?
El HPL es el material con mayor resistencia y durabilidad general.
¿Qué opción es más económica?
El LPL es la alternativa más competitiva para mobiliario estándar.
¿Qué es más flexible: CPL o HPL?
El CPL, al fabricarse en bobina, permite mejor adaptación a superficies planas y curvas.
¿Cuál funciona mejor en ambientes húmedos?
El HPL es la opción más estable en cocinas, baños y zonas de limpieza frecuente para superficies planas.
La convivencia de LPL, CPL y HPL en el sector del mueble responde a la necesidad de ofrecer soluciones con distintos niveles de resistencia y flexibilidad. Cada uno aporta un valor específico dentro del proyecto: el LPL por su eficiencia, el CPL por su balance técnico, y el HPL por su capacidad de soportar el uso más exigente. Seleccionarlos con criterio garantiza acabados estables, longevos y coherentes con el propósito del espacio.
Cuando hablamos de papeles decorativos de calidad, no basta con un buen diseño: la melamina y la laca final son fundamentales para garantizar que la superficie sea duradera, resistente y visualmente atractiva. Mientras la melamina aporta rigidez y estabilidad, la laca determina el brillo y el acabado final, combinándose para crear recubrimientos que cumplen con las exigencias del sector del hábitat y del mobiliario.
En primer lugar, la melamina impregna el papel, dotándolo de resistencia mecánica y estabilidad dimensional. Esto significa que el recubrimiento mantiene su forma y aspecto incluso tras un uso intensivo o exposición a diferentes condiciones ambientales. Por tanto, la melamina es la base que asegura la durabilidad y funcionalidad del papel decorativo.
A continuación, se aplica la laca final, que no solo define el grado de brillo —desde mate hasta alto brillo— sino que también aporta protección adicional y mejora el tacto de la superficie. Gracias a esta combinación, el papel decorativo no solo resiste, sino que también resulta agradable a la vista y al contacto.
El papel decorativo impregnado y lacado se puede utilizar de distintas formas:
Así, dependiendo del acabado y del uso final, es posible adaptar el recubrimiento a cualquier necesidad de diseño o proyecto de interiorismo.
Entre las ventajas más destacadas encontramos:
En definitiva, la melamina y el lacado trabajan juntos para ofrecer un recubrimiento que combina funcionalidad y belleza, indispensable para muebles, puertas y tableros.
¿Qué aporta la melamina?
Rigidez, resistencia y estabilidad dimensional, asegurando un recubrimiento duradero.
¿Qué función cumple la laca final?
Determina el brillo y la estética, además de proteger la superficie.
¿Se puede elegir el nivel de brillo?
Sí. Desde acabado mate hasta alto brillo, según el tipo de laca utilizada.
¿Dónde se aplica este papel decorativo?
En tableros, molduras, paneles y muebles que requieren resistencia y estética duradera.
Gracias a la combinación de melamina y lacado, cada diseño de papel decorativo alcanza un equilibrio perfecto entre durabilidad, resistencia y acabado estético. Esta sinergia permite ofrecer soluciones versátiles, adaptadas a las exigencias del sector del hábitat y del mobiliario, garantizando superficies que conservan su calidad y belleza con el paso del tiempo.
En el mundo del papel decorativo, cada matiz, textura y reflejo importa. Detrás de la belleza visible de un diseño hay un proceso técnico de enorme precisión: la impresión huecograbado. Esta técnica, basada en la transferencia de tinta desde un cilindro grabado, sigue siendo hoy una de las más fiables y exactas en la industria del recubrimiento decorativo. En Lamidecor, el huecograbado no es solo una tecnología: es el punto de encuentro entre la ingeniería del color y la sensibilidad estética.
La impresión en huecograbado (también conocida como rotograbado) se basa en un principio simple y eficaz: cada cilindro metálico está grabado con diminutas celdas que almacenan tinta. Al entrar en contacto con el papel, transfieren la cantidad exacta necesaria para reproducir el diseño con fidelidad absoluta.

A diferencia de otros sistemas de impresión, el huecograbado ofrece una constancia cromática inalterable, incluso en tiradas largas. Su capacidad para reproducir detalles complejos, degradados o estructuras naturales lo convierte en una opción ideal para papeles decorativos, donde la textura visual es tan importante como la precisión.
Cada fase del proceso es una sinfonía de técnica y control. En Lamidecor, se inicia con la preparación del cilindro grabado, donde el diseño se traduce en una matriz metálica mediante tecnología de grabado de alta definición.
Durante la impresión, el cilindro gira en contacto con la tinta, que se deposita en sus cavidades. Una racleta elimina el exceso de tinta de la superficie, asegurando que solo quede la necesaria dentro de cada celda. A continuación, el papel decorativo pasa a través del cilindro, recibiendo la tinta con precisión micrométrica.
El sistema de secado controlado garantiza que los colores se fijen de manera uniforme, evitando brillos o variaciones tonales. Finalmente, el control de registro —una de las áreas donde Lamidecor invierte en innovación constante— asegura que cada capa de color se alinee con exactitud sobre la anterior, obteniendo un resultado perfecto incluso en diseños multicolor.
Ventajas del huecograbado en el papel decorativo
Optar por el huecograbado es apostar por la excelencia técnica. Entre sus principales ventajas destacan:
En el ámbito decorativo, estas cualidades se traducen en revestimientos visualmente perfectos, donde la profundidad del color y la coherencia del diseño son esenciales.
La tecnología es solo una parte del proceso. En Lamidecor, el verdadero valor reside en el equipo especializado de impresión huecograbado, compuesto por técnicos con años de experiencia y una formación constante en control de color, registro y mantenimiento preventivo.

Cada trabajo comienza con una revisión exhaustiva de los cilindros, la calibración de la máquina y pruebas de impresión que garantizan la máxima fidelidad al diseño original. El equipo controla manual y digitalmente los parámetros de velocidad, temperatura y viscosidad de las tintas, asegurando que el resultado sea siempre uniforme.
El proceso se apoya en un sistema de verificación continua de calidad, donde se evalúan muestras en tiempo real. Así, la precisión técnica se combina con la sensibilidad visual del operario: la experiencia humana que detecta lo que ninguna máquina puede interpretar del todo.
Esta sinergia entre conocimiento, maquinaria y rigor operativo es lo que convierte a Lamidecor en un referente en impresión huecograbado aplicada al papel decorativo.
Cada diseño impreso mediante huecograbado adquiere una identidad única. Desde las vetas realistas de una madera natural hasta las delicadas tramas de un tejido o las superficies minerales de inspiración arquitectónica, el resultado final es fruto de una precisión repetible y controlada.
La técnica permite lograr acabados que encajan con las más altas exigencias de los fabricantes de mobiliario, paneles y revestimientos. En Lamidecor, esta calidad se traduce en papeles finish foil y CPL, adaptables a diferentes procesos industriales, siempre bajo un mismo principio: reproducir la belleza con fidelidad técnica.
¿Qué tipo de tintas se emplean?
Principalmente tintas al agua.
¿Cuánto dura un cilindro de huecograbado?
Depende del uso y del mantenimiento, pero en Lamidecor cada cilindro puede garantizar una producción prolongada sin pérdida de calidad gracias al seguimiento técnico constante.
¿Qué diferencia al huecograbado de la impresión digital?
Mientras la digital ofrece flexibilidad y personalización, el huecograbado sigue siendo imbatible en uniformidad, velocidad y detalle para grandes producciones industriales.
La impresión huecograbado es una técnica que combina precisión mecánica y arte visual, pero en Lamidecor adquiere una dimensión superior: la del conocimiento acumulado y la mejora continua. Cada proyecto se aborda con la misma filosofía —control, calidad y detalle—, integrando tecnología avanzada y experiencia humana.
En un mercado donde la autenticidad del diseño y la fiabilidad del proceso marcan la diferencia, Lamidecor continúa perfeccionando su línea de huecograbado para ofrecer papeles decorativos que reflejan no solo color y textura, sino también la dedicación de un equipo que imprime su sello en cada metro producido.
Aunque a simple vista puedan parecer similares, el Finish Foil y el CPL representan dos tecnologías de recubrimiento con prestaciones y estructuras muy diferentes.
Ambos aportan valor estético, pero su composición, resistencia y modo de aplicación determinan cómo se comportan ante el uso, el calor o la humedad.
Comprender estas diferencias es clave para acertar en la elección del recubrimiento, ya sea para puertas, mobiliario o elementos de interiorismo.
El Finish Foil es un papel decorativo impreso y recubierto con barnices curados que aportan brillo, textura y protección superficial.
Se caracteriza por su gran versatilidad estética: permite reproducir con precisión maderas, piedras, tejidos y fantasías con un nivel de detalle sorprendente.
Su espesor fino lo hace ideal para piezas donde se busca ligereza, uniformidad visual y facilidad de aplicación, reduciendo costes sin renunciar al diseño.
Este material es ampliamente utilizado en molduras y zócalos aportando una sensación cálida y natural, con una excelente relación entre valor decorativo y rendimiento técnico.

El CPL (Continuous Pressure Laminate) se fabrica mediante un proceso de laminación continua a alta presión y temperatura, en el que varias capas de papel impregnadas con resinas termoendurecibles se fusionan formando un material compacto y resistente.
El resultado es una superficie de alta densidad, con gran resistencia al impacto, al rayado, al calor y a los productos de limpieza.
Por ello, el CPL es la opción más adecuada para puertas y tableros, así como en espacios de uso intensivo como hoteles, oficinas o zonas de paso frecuente, donde la durabilidad es un requisito esencial.
Su acabado, más técnico y estable, garantiza una larga vida útil y una resistencia superior frente al desgaste diario.
| Propiedad | Finish Foil | CPL |
| Resistencia al rayado | Media | Alta |
| Resistencia a la humedad | Limitada | Muy alta |
| Flexibilidad | Alta | Media |
| Coste | Más competitivo | Mayor valor añadido |
| Aplicaciones | Puertas, molduras, paneles, frentes | Puertas, encimeras, áreas de tránsito |
El Finish Foil ofrece una excelente solución decorativa para entornos moderados, mientras que el CPL responde mejor en aplicaciones de alto uso o exigencia técnica.
La decisión depende del nivel de exposición, la frecuencia de uso y la durabilidad esperada.
En Lamidecor, con más de 40 años de experiencia en el sector del recubrimiento, desarrollamos diseños decorativos en a ambos materiales: CPL y Finish Foil.
Esto permite mantener la coherencia visual entre distintas aplicaciones dentro de un mismo proyecto.
Conocer las estructuras disponibles es esencial: la textura, el brillo y el poro varían según el tipo de soporte.
El mismo diseño puede ofrecer una sensación táctil distinta en CPL o en Finish Foil, lo que influye directamente en la percepción háptica y la profundidad del acabado.
Por eso, elegir el recubrimiento correcto no solo afecta a la durabilidad, sino también a la experiencia sensorial y estética del producto final.

El avance de las tecnologías de impresión y lacado ha reducido las diferencias visuales entre ambos materiales.
Los nuevos desarrollos —como los efectos ultramate, los acabados sincronizados con el poro o las superficies antifingerprint— están llevando al Finish Foil a un nuevo nivel de calidad visual y táctil.
De este modo, ambos materiales pueden integrarse en proyectos de interiorismo con resultados premium, adaptando la elección técnica sin perder la coherencia estética.
Más allá del tipo de soporte, lo importante es definir el equilibrio adecuado entre diseño, resistencia y funcionalidad.
El Finish Foil ofrece libertad creativa y economía de producción, mientras que el CPL aporta seguridad y larga vida útil.
Ambos, cuando se eligen con conocimiento, contribuyen a crear superficies que resisten el uso, mantienen su belleza y transmiten calidad visual.
¿El mismo diseño puede fabricarse en CPL y en Finish Foil?
Sí. En Lamidecor producimos colecciones coordinadas disponibles en ambos soportes, manteniendo el mismo diseño con diferente nivel técnico.
¿El tacto varía entre CPL y Finish Foil?
Sí, en función del recubrimiento y la estructura superficial aplicada. Ambos pueden tener texturas suaves, rugosas o porosas según el diseño elegido.
¿En qué tipo de producto se usa cada uno?
Ambos se aplican en puertas, paneles, frentes o elementos decorativos, dependiendo del nivel de exigencia y resistencia requerido.
Hay tecnologías que transforman una industria sin hacer ruido. La impresión digital en papel y PVC es una de ellas. En el ámbito del recubrimiento de perfiles y molduras, esta técnica ha ampliado los límites del diseño y de la precisión, ofreciendo libertad creativa con una fidelidad estética antes impensable.
Hoy, las vetas de madera, las texturas rugosas o los efectos fantasía pueden reproducirse con un realismo sorprendente sobre soportes preparados para envolver formas complejas. La digitalización del proceso ha convertido la decoración lineal en un espacio abierto a la personalización y a la experimentación visual.

Cada proyecto parte de una intención: transmitir naturalidad, elegancia o innovación. La impresión digital traduce esa intención en una imagen exacta, adaptada a la geometría del perfil o de la moldura, manteniendo continuidad y definición.
En papel decorativo, el ancho de 410 mm se ajusta perfectamente a las líneas de recubrimiento de perfiles, garantizando uniformidad y precisión en toda la superficie. En PVC, la bobina de 360 mm se utiliza cuando el proceso requiere una resistencia superior frente a la humedad y al uso intensivo.
Ambos materiales permiten acabados en mate, satinado o brillo, con estructuras que reproducen con fidelidad la sensación de una madera natural o una textura ligeramente rugosa. La combinación entre impresión digital y relieve confiere profundidad visual y un tacto auténtico, capaz de elevar la percepción del producto final.

Más allá del diseño, la impresión digital aporta ventajas productivas evidentes. Elimina la necesidad de cilindros de grabado, reduce los tiempos de cambio y permite tiradas cortas o personalizadas sin comprometer la calidad.
La gestión del color es precisa, estable y repetible: un aspecto esencial cuando se trabaja con gamas cromáticas específicas o colecciones coordinadas.
El curado LED UV de las tintas asegura una adhesión óptima y una resistencia sobresaliente al rayado, la humedad o la luz. En perfiles y molduras sometidos al uso diario, esta durabilidad se traduce en un acabado que mantiene su aspecto original con el paso del tiempo.
La impresión digital ha abierto un universo de posibilidades estéticas. Las imitaciones de madera siguen siendo el corazón del sector por su naturalidad y calidez, pero hoy conviven con fantasías gráficas, motivos textiles digitales y propuestas experimentales que se adaptan a las tendencias del interiorismo contemporáneo.
Esta tecnología permite desarrollar diseños exclusivos para cada cliente o colección. Ya no se trata solo de reproducir materiales naturales, sino de interpretarlos, combinarlos o reinventarlos. En cada perfil o moldura, el acabado se convierte en una extensión del concepto decorativo global.

La elección del soporte depende tanto del destino del producto como del tipo de acabado que se busque.
El papel decorativo impreso digitalmente ofrece una excelente adaptabilidad en el recubrimiento de perfiles lineales y molduras. Su comportamiento es estable, su espesor reducido y su aspecto final aporta una estética cálida y natural, ideal para ambientes residenciales o mobiliario de interior.
El PVC impreso digitalmente, en cambio, aporta mayor resistencia a la humedad. Es el soporte preferido para perfiles que estarán expuestos a condiciones más exigentes, como zócalos, marcos o aplicaciones técnicas en cuartos húmedos que requieren resistencia sin perder definición en la imagen decorativa.
Ambos materiales comparten una misma filosofía: crear superficies decorativas de alta calidad, con una precisión y realismo que hasta hace poco eran inalcanzables en aplicaciones lineales.
La impresión digital ha redefinido el proceso decorativo, uniendo creatividad y tecnología en una misma línea de producción. Su flexibilidad, su precisión y su potencial estético permiten a los fabricantes ofrecer productos más personalizados, sostenibles y visualmente coherentes con las tendencias del hábitat actual.
En cada perfil y moldura, esta técnica aporta algo más que color o textura: introduce una nueva forma de entender la decoración industrial, donde la belleza y la funcionalidad ya no se contraponen, sino que se complementan en perfecta armonía.
Los acabados en madera cobran vida gracias a los poros finish foil de Lamidecor. Esta colección de cinco texturas únicas combina realismo y versatilidad, permitiendo que cada proyecto de interiorismo o mobiliario destaque por su carácter y estilo. Desde superficies mates hasta relieves profundos, cada poro ofrece una experiencia estética y táctil única.
Cepillado
Textura lineal que evoca el trabajo artesanal de la madera, aportando dinamismo y frescura a cada superficie.
Monzón
Acabado con relieve sutil y uniforme, ideal para crear espacios equilibrados y elegantes.
Soft
Textura de rugosidad suave que combina un acabado contemporáneo con comodidad al tacto.
Natural
Reproduce la madera en su esencia más pura, generando calidez y autenticidad en cualquier aplicación.
Fresno
Poro profundo y discontinuo que resalta la veta característica del fresno, creando un patrón visualmente atractivo y distintivo.
Los poros finish foil de Lamidecor son independientes del brillo, que dependerá de la laca aplicada. Esto permite personalizar el acabado final según el proyecto: mate, satinado o más luminoso. La fidelidad de las texturas y la resistencia del material garantizan superficies duraderas y estéticamente impactantes.
Aplicar un mismo poro en muebles, puertas y molduras permite lograr espacios armoniosos y coherentes. Esta versatilidad asegura que cada proyecto tenga un acabado uniforme, sin sacrificar el carácter de cada pieza.
¿Qué ventajas aportan los poros finish foil frente a otros acabados?
Reproducen la textura de la madera con gran realismo y combinan estética y resistencia.
¿Se pueden usar en áreas de alto tránsito?
Sí, los poros mantienen su aspecto y durabilidad incluso en superficies muy utilizadas.
¿Cómo influye la laca en el acabado final?
El grado de brillo se ajusta según la laca, permitiendo acabados mate, satinados o más luminosos.
¿Se pueden combinar diferentes poros en un mismo proyecto?
Sí, pero la coherencia visual se potencia aplicando un mismo poro en todos los elementos del proyecto.
Mouldings are more than finishing touches—they define the atmosphere of a room. At Lamidecor, we combine decorative paper with advanced lamination techniques to create mouldings that are both visually striking and highly functional.
Decorative paper allows interior designers and homeowners to personalize spaces while maintaining practicality. Lamidecor’s digital printing technology offers realistic textures, from wood grains and stone finishes to bold, contemporary patterns that enhance any environment.
Lamidecor’s digital printing line delivers high-definition designs with intricate details, replicating natural textures or creating original patterns. This technology enables customization for every project, aligning with modern interior trends and client expectations.
Decorative paper-coated mouldings from Lamidecor merge style and durability, bringing elegance and functionality to any room. By combining CPL, Finish Foil, and vinyl, each piece can adapt to multiple applications and décor styles, helping clients transform spaces with innovation and quality.
How does decorative paper protect mouldings?
It adds a protective layer, safeguarding edges and corners in high-traffic areas.
Can mouldings be customized?
Yes, they can be tailored in design, texture, and materials to meet both aesthetic and functional needs.
Which materials are best for humid spaces?
Vinyl foils are moisture-resistant, making them ideal for bathrooms and kitchens.
Quien trabaja con molduras y perfiles sabe que no todos los laminados responden igual frente a radios pequeños o superficies curvas. La búsqueda de un material que combine adaptabilidad, resistencia y estética ha llevado a Lamidecor a desarrollar el CPL LMT especial para molduras, un laminado diseñado para cumplir con los requisitos más exigentes de la industria del mueble y la decoración.
El CPL LMT es el más flexible de toda la gama de Lamidecor. Con un radio mínimo de curvatura de tan solo 1 mm, se integra fácilmente en molduras y tableros curvados, asegurando un acabado uniforme sin comprometer su resistencia. Disponible tanto en unicolores como en reproducciones de madera, se ofrece en acabados lisos o estructurados, lo que permite que cada proyecto mantenga una coherencia estética con el resto de superficies.
Detrás de esta flexibilidad se encuentra una combinación precisa de materiales: papeles celulósicos impresos con tintas al agua, impregnados con resinas melamínicas que garantizan estabilidad y durabilidad.
Más allá de su composición, lo que lo hace destacar es su capacidad para mantener el equilibrio entre belleza y resistencia, incluso en entornos exigentes:
El CPL LMT ha sido diseñado pensando también en los profesionales que lo aplican. Puede trabajarse en recubridoras de molduras, prensas de membrana o prensas de tablero curvado, siempre con adhesivos compatibles (poliuretano, poliolefinas o EVA). Además, su formato en bobina de hasta 1250 mm de ancho facilita la optimización en los procesos de producción.
En un sector donde cada detalle cuenta, el CPL LMT especial para molduras se convierte en un aliado estratégico: aporta la flexibilidad necesaria para diseños complejos, mantiene la estética en continuidad con otras superficies y asegura la durabilidad en el tiempo.
Por eso, arquitectos, fabricantes y diseñadores lo eligen como material de confianza cuando buscan elevar la calidad y la resistencia de sus proyectos.
El CPL LMT no es solo un laminado: es la herramienta que permite llevar las molduras a un nuevo nivel de precisión y diseño.
La estética de un mueble depende en gran medida del acabado de su superficie, pero este detalle también influye en la limpieza y en la durabilidad. En Lamidecor ofrecemos recubrimientos decorativos que cubren toda la gama de acabados —supermate, mate, satinado, brillo y alto brillo— para adaptarse a cada proyecto de interiorismo o mobiliario.
Los acabados mate transmiten sobriedad y elegancia, aunque tienden a resaltar más las huellas y manchas de uso diario.
Los acabados brillantes aportan viveza y sensación de amplitud. Ocultan mejor el polvo, aunque son más sensibles a los microarañazos.
Los acabados definen la estética, mientras que los productos marcan el nivel de resistencia y aplicación. En nuestro catálogo destacan:
¿Qué acabado resulta más fácil de mantener?
El brillo requiere menos limpieza frecuente, pero el papel Silky es un mate que facilita la higiene gracias a su tacto sedoso y efecto antibacteriano.
¿Qué producto Lamidecor conviene en espacios de alto uso?
El CPL es la mejor opción en proyectos contract o de uso intensivo.
¿Los papeles decorativos pierden color con el tiempo?
No, siempre que se mantenga un cuidado adecuado y se protejan de la exposición solar directa.
Desde el supermate hasta el alto brillo, nuestros recubrimientos decorativos permiten elegir la estética deseada sin renunciar a la funcionalidad. Con soluciones como Silky, Lamidecor asegura superficies fáciles de mantener, resistentes y adaptadas a las exigencias de cada espacio.