12 mayo, 2026
En Lamidecor, la calidad no es una fase aislada, sino un proceso continuo que acompaña a cada superficie decorativa desde la recepción de las materias primas hasta la expedición del producto final. No comienza en la máquina ni termina en el embalaje: está presente en cada decisión técnica y en cada control intermedio.
Nuestro objetivo es claro: ofrecer materiales estables, fiables y visualmente impecables para la industria del mueble, las puertas y los proyectos de interiorismo.
El control de calidad empieza en la recepción. Cada soporte, resina y papel decorativo se analiza con el máximo rigor, conscientes de que cualquier desviación inicial puede afectar al resultado final.
En esta etapa verificamos:
Este filtro inicial es decisivo: solo los materiales que cumplen todos los requisitos avanzan al proceso productivo.
Durante la fabricación, la clave es la consistencia. En Lamidecor trabajamos para que un diseño fabricado hoy sea indistinguible del que se produce meses después.
Controlamos de forma continua parámetros críticos como:
Cada turno documenta sus controles y ajustes, lo que permite detectar desviaciones de forma temprana y garantizar la estabilidad del producto final.
Antes de la expedición, cada lote pasa por una inspección exhaustiva. Se evalúan aspectos clave como:
Este control final combina método y experiencia: el criterio del equipo de calidad confirma que el producto está listo para representar los estándares de Lamidecor.
Un producto técnicamente perfecto puede perder su valor sin un embalaje adecuado. Por eso consideramos esta etapa como una extensión del control de calidad.
Aplicamos buenas prácticas como:
Cada lote tiene su propia historia. En Lamidecor registramos:
Esta trazabilidad integral nos permite responder con rapidez ante cualquier incidencia y garantiza transparencia en auditorías, certificaciones y procesos de mejora continua.
En superficies decorativas, los defectos más habituales suelen estar relacionados con:
Identificarlos a tiempo reduce costes, evita reprocesos y asegura que el cliente reciba exactamente el acabado esperado.